Según como se mire

La felicidad está en dar: el compromiso silencioso del Banco de Alimentos de Venado Tuerto

Guillermo Barbey, referente del Banco de Alimentos de la ciudad, dialogó con Radio Mitre Venado Tuerto 100.3

Guillermo Barbey, referente del Banco de Alimentos de la ciudad, dialogó con Radio Mitre Venado Tuerto 100.3 sobre el funcionamiento de la red solidaria, la realidad social, y cómo la comunidad puede sumarse para cambiar realidades.

En un contexto donde la solidaridad muchas veces se vuelve la respuesta más inmediata frente a la urgencia social, el Banco de Alimentos de Venado Tuerto se mantiene como un engranaje esencial para quienes más lo necesitan. Fundado en 2002 y consolidado en 2008, el banco es un ejemplo de organización comunitaria que se adapta a las necesidades del momento. Desde colectas escolares hasta donaciones empresariales, pasando por iniciativas espontáneas de vecinos, todo suma.

En diálogo con Enzo Cáceres y Giuliana Ghignone, en el programa Según cómo se mire por Radio Mitre Venado Tuerto 100.3, Guillermo Barbey, referente del Banco, explicó el trabajo diario, los desafíos y cómo cada pequeña ayuda puede generar un gran impacto.

“La felicidad está en dar. A veces no es más que cambiarle la cara a alguien que está pasándola mal, aunque sea por un día”, resumió.

Una red que nació de la necesidad y creció con la comunidad

El Banco de Alimentos comenzó con un objetivo claro: canalizar alimentos que, por distintas razones, no pueden comercializarse pero están en condiciones de consumo. Muchos productos son donaciones de empresas, otros provienen de colectas escolares como la del Sagrado Corazón, que con los años se replicó en muchos colegios de la ciudad. Hoy, la red trabaja junto a Acción Social del Municipio y distintas organizaciones barriales.

“La idea siempre fue conectar esa necesidad puntual con la ayuda disponible. No sólo se trata de donar alimentos, sino de actuar rápidamente ante urgencias, como la llegada de una familia nueva a la ciudad, un incendio o una situación de vulnerabilidad extrema”, explicó Barbey.

Situación social: demanda constante, aunque estable

Respecto a la realidad actual, Guillermo aclaró que la demanda se mantiene estable, aunque siempre hay casos puntuales que requieren respuesta urgente. “Venado Tuerto tiene una tasa de desocupación baja, pero sí hay sectores donde la ayuda alimentaria sigue siendo clave. A veces aparece un nuevo merendero y otro cierra, pero hay lugares donde la asistencia continúa desde hace años. Lo emocionante es ver a quienes fueron asistidos de niños, hoy ayudar desde ese mismo lugar. Eso es devolverle algo a la comunidad.”

¿Qué se necesita? Todo suma

“Los hidratos de carbono son los más fáciles de donar: azúcar, polenta, harina. Pero siempre estamos más necesitados de aceites, yerba, carne, verduras y productos frescos. Para los merenderos, las galletitas o macitas también son súper útiles”, detalló Barbey.

Además, mencionó una serie de acciones solidarias que están en marcha:

  • Cócteles por alimentos: la empresa local DrunkCoc, de coctelería, organiza promociones en bares donde se canjea una bebida por una donación.

  • Torneo solidario: este fin de semana, en el Atlas Pádel Center, se realizará un importante torneo nacional cuya entrada será un alimento para el Banco.

“Es una forma de unir el disfrute con la solidaridad. Que pasarla bien también implique pensar en el otro”, dijo.

“Esparadar”: una red de ayuda que va más allá de los alimentos

Frente a la escasez de productos en algunos momentos, nació la campaña “Esparadar”, que conecta donantes con personas que necesitan desde una mesa, una bicicleta o una cama, hasta chapas o una heladera.

“Lo único que hacemos es poner en contacto a quien tiene algo que ya no usa con quien realmente lo necesita. A veces alguien nos ofrece una bici y del otro lado hay un chico que no puede ir al colegio por no tener cómo”, contó Guillermo.

Este puente solidario se sostiene con un criterio simple: que el objeto esté en condiciones de ser usado, aunque ya no sea necesario para su dueño. “Lo que vos ya no usás, para otro puede ser imprescindible”, afirmó.

¿Cómo colaborar?

Quienes deseen sumarse pueden hacerlo de forma muy simple. “Me pueden escribir por WhatsApp o mensaje, y me dicen qué tienen para donar. Nosotros coordinamos todo. También recibimos voluntarios, gente que quiera ayudar, sumar ideas, lo que sea”, invitó Barbey.

La red del Banco de Alimentos está activa, responde a lo inmediato, pero también construye vínculos duraderos. No sólo alimenta cuerpos, también alimenta la esperanza.

“Nadie se salva solo. Esto lo aprendimos con los años. Lo importante no es hacer algo grandilocuente, sino mejorar el metro cuadrado del otro, aunque sea por un día.”

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