
El Presidente presentará el Presupuesto 2026 ¿Cuáles son las expectativas?
El mensaje del presidente se emitirá por cadena nacional a las 21 hs.
El presidente Javier Milei presentará este lunes el proyecto de Presupuesto 2026, la ley de gasto anual enmarcada en el acuerdo de facilidades extendidas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La presentación, que será por cadena nacional grabada en la Casa Rosada y no en el Congreso como es la tradición, se hará en un clima político tenso tras el revés electoral en la provincia de Buenos Aires y los vetos presidenciales a iniciativas que recomponían partidas en salud y universidades, y con la urgencia de mostrar números que consoliden el sendero fiscal que prometió el Gobierno.
Dónde recortará el gasto el Gobierno
El proyecto de Presupuesto 2026 articulado por el equipo económico incluirá recortes y reconducciones en varios frentes.
Se propone una continuidad en la quita de subsidios, que bajarían a 0,8% del PBI (0,2 puntos menos que la estimación para 2025). La intención del Gobierno es limitar el gasto en energía y transporte como uno de los grandes ahorros.
El texto ajustará transferencias a las provincias y en los ATN, con impacto directo en las cuentas provinciales; esa reducción será uno de los ejes de conflicto con gobernadores, quienes esperarán a después de las elecciones de octubre para sentarse en la mesa de diálogo que anunció Milei.
Se prevé que el documento también incluya un reordenamiento de partidas de inversión pública: mantenimiento de proyectos prioritarios ligados a la infraestructura crítica y ajuste en rubros discrecionales.
El proyecto de Presupuesto llega en un momento de tensión política para Milei: los recientes vetos a leyes que buscaban recomponer financiamiento universitario y partidas para pediatría encendieron protestas de gremios y movilizaciones sociales, y sacaron a la luz la tensión entre la búsqueda de gobernabilidad y la ortodoxia fiscal.
El oficialismo enfrenta, además, una fuerte resistencia legislativa. La coalición oficialista no controla el Congreso, por lo que ajustes duros pueden sufrir enmiendas, especialmente en educación y salud.