
Buscan crear un Ley que contemple a la obesidad como enfermedad crónica
Ante un incremento de casos, profesionales buscan alternativas para prevenir la enfermedad desde la infancia.
El proyecto de ley busca su reconocimiento como enfermedad crónica y será uno de los temas centrales del Congreso Argentino de Nutrición, que se celebrará en Buenos Aires del 3 al 5 de septiembre de 2025. En este evento, especialistas y legisladores analizarán el alcance de la iniciativa y su potencial para transformar el abordaje sanitario y social de la obesidad en el país.
Este trabajo fue presentado en noviembre de 2024 ante la Comisión de Salud del Senado, presidida por la senadora Lucía Corpacci, con el respaldo de los senadores Carlos Arce y Sonia Rojas Decut.
La propuesta, impulsada por los médicos especializados en nutrición Mónica Katz, Alberto Cormillot y Jorge Harraca, médico especializado en cirugía bariátrica, aún se encuentra en estudio y no ha adquirido estado parlamentario.
Su objetivo principal es declarar la obesidad como enfermedad crónica, lo que permitiría su inclusión en el sistema de salud y garantizaría la cobertura médica integral, desde la prevención hasta el tratamiento, para millones de personas afectadas.
Mónica Katz, presidenta del Congreso y una de las impulsoras del proyecto, remarcó que “la ley vigente tiene un enfoque centrado en los trastornos alimentarios de origen psiquiátrico. La obesidad, en cambio, requiere un enfoque biomédico y social mucho más amplio. Hoy, en términos legales, no existe”. La experta subrayó la urgencia de contar con una herramienta legislativa que permita establecer políticas públicas basadas en evidencia y no en creencias o ideologías, y enfatizó que la respuesta debe ser independiente de los cambios políticos, ya que “la obesidad no espera y los pacientes tampoco”.
El experto Jorge Harraca, especialista en cirugía bariátrica y también promotor de la iniciativa, destacó la importancia de la educación y la prevención desde la infancia: “El foco de la norma propuesta no está solo puesto en el acceso al diagnóstico y los tratamientos adecuados a cada persona con obesidad, que por supuesto deben cubrirse cuando la enfermedad ya está instalada, sino también en la educación, la prevención y el monitoreo de la evolución de la enfermedad en nuestro país. Tenemos que trabajar para llegar antes, desde la propia infancia, con educación, educación y más educación”.